lunes, 8 de septiembre de 2014

Palos de la Baraja Hanafuda


TÍTULO DE LA BARAJA: Hanafuda

En el verano de 2014 viajé a Japón. Uno de los objetivos del viaje era conseguir las barajas tradicionales japonesas con palos diferentes a los occidentales. Tenía ya un ejemplar de la baraja de las poesías, de la que ya he hecho una entrada hace tiempo, pero conseguí otra muy atractiva que incluiré en la entrada anterior, ampliándola.

Pensaba que al tratarse de barajas tradicionales las encontraría en todas partes, al menos en lo sitios turísticos, las tiendas de recuerdos o en los grandes almacenes. Pero pasaban los días y no solamente no venía ninguna de las barajas que buscaba, sino que cuando preguntaba por ellas me decían claramente que no, no y no.

Había que tomas medidas drásticas. Me metí en Internet y descubrí una tienda en Tokio dedicada a la venta de barajas tradicionales. Tenía la dirección y más o menos como llegar hasta la tienda, el barrio y entre que calles se encontraba. Esto puede extrañar pero en Tokio las calles no llevan los rótulos con el nombre, y de llevarlo yo no lo habría entendido, y las casas no tienen una numeración consecutiva, sino que el municipio les da número según piden licencias de construcción, lo que provoca un caos absoluto. Lo normal, cuando se va en taxi, es dar pista, cerca de…, antes de llegar a…, entre tal y cual.

Como sabía la parada de metro y que orientación tomar al salir a la superficie me lancé a buscar la tienda. Afortunadamente la encontré tras recorrer media docena de manzanas. Mi alegría se vio eclipsada al ver el escaparate lleno de barajas pero la puerta cerrada. Un cartel en la puerta decía que días estaba cerrada, bastantes, pero ése en concreto tenía que estar abierta. No ponía horario, o yo no lo vi, y al cabo de un rato, cuando había decidido marcharme, vi que el cierre metálico se empezaba a levantar. Suerte la mía.

Sus datos, por si alguien quiere pasar por allí son Okuno Karuta Shop, en el barrio de Jinbocho, 2-26, Kanda Jinbocho, entre las calles Jinbocho  y Suidobashi

Era una delicia ver todas las barajas que tenían. El dueño se sorprendió al ver a occidentales en su tienda buscando barajas tradicionales, pero también se sintió orgulloso y quedó encantado. Una de las empleadas había estado un par de años viviendo en Valencia y hablaba un poco de español, gracias a lo que me pudo explicar algunas diferencias y detalles de las cartas. Finalmente me llevé un montón de barajas, que iré subiendo poco a poco al blog.

La que muestro ahora es la más conocida: la baraja Hanafuda, o baraja de las flores, con la que se puede jugar a muchos y variados juegos.

Los juegos de cartas eran una práctica antigua en Japón pero estaban reservados a la nobleza. Sin embargo, en 1549, cuando S. Francisco Javier llegó a las costas de Japón en un barco portugués, las cosas cambiaron. Los marineros llevaban barajas llamadas Hombre de Europa, con las que practicaban muchos juegos de apuestas. Los japoneses se interesaron por ellas e inmediatamente las introdujeron en sus hábitos. La palabra karuta, con la que los japoneses llaman a las barajas, viene del portugués “carta” (que es también la palabra en español).

En 1633 Japón cerró sus fronteras a los extranjeros y se prohibieron costumbres occidentales, entre ellas las apuestas con cartas. Pero como no se prohibieron en sí las barajas, empezaron a diseñar barajas propias.

La primera que se diseñó se llamó Unsun Karuta. Cuando los juegos de apuesta con esta baraja se hicieron demasiado populares el gobierno la prohibió. Pero eso sólo sirvió para que se diseñaran otras nuevas, como por ejemplo la Mekuri Karuta. Al cabo del tiempo comprobaron que era imposible prohibirlas permanentemente y permitieron la Hanafuda Karuta, que se basa en juegos tradicionales japoneses, pero jugada con una baraja de tipo occidental.

La baraja de cartas Hanafuda se hizo muy popular cuando el presidente de la empresa Nintendo, Fusajiro Yamauchi, comenzó a fabricarlas en 1889. Nintendo, antes de dedicarse a los videojuegos, editaba barajas. Parte de su popularidad se debe al uso que hacía de ellas la yakuza, la mafia japonesa, para apostar en los casinos ilegales. Puede resultar curioso que el origen de la palabra yakuza provenga del propio juego. Los kanjis de 8, 9 y 3 se pueden pronunciar como ya, ku y za, respectivamente, ya que 8, 9 y 3 son 20 puntos, la peor mano en una variante de este juego de cartas.

En 1955 un descendiente del fundador de la empresa, Hiroshi Yamauchi, tras un acuerdo con Walt Disney, empezó a fabricar Hanafuda Karuta con personajes Disney. Eso le supuso millones en beneficios y le permitió dar el salto a otros negocios, como los actuales. Me encantaría poder encontrar esa baraja.

Hay una canción dedicada a esta baraja: Kagamine Hachi-Hachi Hana no Kassen. Los autores son Moja-P, de la música, y Niregiru, de la letra. Una vez que se conoce la baraja merece la pena ver el vídeo de la canción.

En la actualidad se juega con ella en Corea del Sur, Hawái y algún punto de la micronesia que tuvo presencia japonesa.

Tiene 12 palos y cuatro cartas por palo. Los palos son los doce meses del año pero no sólo, porque a cada mes le corresponde una flor. De ahí el nombre de “baraja de las flores”, aunque en algún caso es más bien una planta o un árbol, más que una flor.

Las cuatro cartas están divididas en categorías según su valor. Hay de 1 a 3 de las llamadas básicas, que valen 1 punto. Puede haber, porque algún mes no tiene, una carta cinta, o roja o azul, que vale 5 puntos. Y hay 1 ó 2 especiales que valen 10 ó 20 puntos.

Enero está representado por el pino, y tiene 2 cartas básicas (1 punto), 1 cinta roja poética (5 puntos) y una especial con una grulla y un sol (20 puntos).

Febrero está representado por el ciruelo en flor, y tiene 2 cartas básicas (1 punto), 1 cinta roja poética (5 puntos) y una especial con un ruiseñor en un árbol (10 puntos).

Marzo está representado por el cerezo en flor, y tiene 2 cartas básicas (1 punto), 1 cinta roja poética (5 puntos) y una especial con un telón (20 puntos).

Abril está representado por la glicinia, y tiene 2 cartas básicas (1 punto), 1 cinta roja (5 puntos) y una especial con un cuculí en un árbol (10 puntos).

Mayo está representado por el lirio japonés, y tiene 2 cartas básicas (1 punto), 1 cinta roja (5 puntos) y una especial con un lirio en un puente (10 puntos).

Junio está representado por la peonía, y tiene 2 cartas básicas (1 punto), 1 cinta azul (5 puntos) y una especial con mariposas (10 puntos).

Julio está representado por la lespedeza o trébol japonés, y tiene 2 cartas básicas (1 punto), 1 cinta roja (5 puntos) y una especial con un jabalí (10 puntos).

Agosto está representado por eulalia japonesa, y tiene 2 cartas básicas (1 punto) y 2 especiales, una con gansos volando (10 puntos) y otra con una luna llena en un cielo rojo (20 puntos).

Septiembre está representado por el crisantemo, y tiene 2 cartas básicas (1 punto), 1 cinta azul (5 puntos) y una especial con una copa de sake (10 puntos).

Octubre está representado por el arce, y tiene 2 cartas básicas (1 punto), 1 cinta azul (5 puntos) y una especial con un ciervo bajo un árbol (10 puntos).

Noviembre está representado por el sauce, y tiene 1 carta básica (1 punto) que puede convertirse en especial en algún juego, 1 cinta roja (5 puntos) y dos especiales, una golondrina (10 puntos) y un calígrafo bajo un paraguas con una rana (20 puntos).

Diciembre está representado por la paulonia, y tiene 3 cartas básicas (1 punto) y 1 especial, una Fénix chino (20 puntos).

Los naipes de estas barajas con muy pequeños, 5 por 3 cm, frene a los 9,5 por 6 cm de las occidentales. Esta primera baraja es una de las más clásicas, la Hanafuda Karuta Hachi-Hachi Bana; hachi quiere decir ocho en japonés.
Enero a junio

Julio a diciembre

PALOS: Enero/pino, Febrero/ciruelo en flor, Marzo/cerezo en flor, Abril/glicinia, Mayo/lirio japonés, Junio/peonía, Julio/lespedeza, Agosto/eulalia japonesa, Septiembre/crisantemo, Octubre/arce, Noviembre/sauce y Diciembre/paulonia
AUTOR: Desconocido
FECHA DE ADQUISICIÓN: 2014
LUGAR DE ADQUISICIÓN: Tokio
EDICIÓN: Shogundo Playingcard Co.
Esta otra baraja es una de las más bonitas. Se llama Hanafuda del gato o Hana-neko-fuda Karuta; neko quiere decir gato en japonés.
Enero a junio

Julio a diciembre

PALOS: Enero/pino, Febrero/ciruelo en flor, Marzo/cerezo en flor, Abril/glicinia, Mayo/lirio japonés, Junio/peonía, Julio/lespedeza, Agosto/eulalia japonesa, Septiembre/crisantemo, Octubre/arce, Noviembre/sauce y Diciembre/paulonia
AUTOR: Desconocido
FECHA DE ADQUISICIÓN: 2014
LUGAR DE ADQUISICIÓN: Tokio
EDICIÓN: No consta

sábado, 26 de julio de 2014

Palos de Baraja de las "Cartes Catalanes"


­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­­TÍTULO DE LA BARAJA: Cartes Catalanes

Cataluña siempre es una fuente continua de barajas con palos modificados. Los muchos localismos, su interés por mostrar su historia y algunas peculiaridades, también comunes con otras regiones españolas, permiten diseñar palos diferentes a los clásicos.

En este caso no se limita a la comunidad autónoma de Cataluña, sino que se extiende a los llamados Países Catalanes, que incluyen parte de Aragón, la región Valenciana, la comunidad isleña de Baleares, Andorra y una parte de la Occitania francesa y de Cerdeña. Se trata de reflejar territorios donde la gente hable o entienda la lengua catalana. Todo se muestra en uno de los naipes.

Los cuatro palos, según lo señala otro naipe introductorio, con fuegos (focs), porrones (porrons), hoces (falçs), y boletus (bolets). A pesar de su originalidad no puede evitarse una referencia implícita a los palos clásicos españoles: el color amarillo con el que representan el fuego, por los oros, el porrón por las copas, las hoces por las espadas y los boletus, un elemento vegetal, por los bastos, otro elemento vegetal.

Los fuegos son el primer palo. En el As el fuego aparece representado mediante el dragón de San Jorge, personaje mítico de alto simbolismo en Cataluña. También forma parte de las hogueras de San Juan y las fallas valencianas, fiestas propias del litoral mediterráneo, que se celebran para conmemorar el solsticio de verano, quemando lo antiguo y dando paso a un nuevo año. En el dos de llamas aparecen dos diablos portando una llama; es uno de los personajes de la Noche de San Juan.

El segundo elemento es la hoz. Puede generar confusión que aparezca representada en el As por una guadaña (dalla), que es una herramienta de mayor tamaño y con un largo mango para no tener que agacharse. El As representa La danza de la muerte de Vergés (La dansa de la mort de Vergés), que es un elemento del folclore catalán, y que dado que es la muerte debe llevar una guadaña. El vínculo simbólico de las personas que usan hoz o guadaña con Cataluña es muy grande, no es por menos que el himno de la comunidad sea Los segadores (Els segadors). En el dos de hoces aparecen dos segadores.

El porrón es el tercer palo. Junto con la bota, los porrones son los dos recipientes tradicionales y populares empleados en España para beber el vino. Su uso tenía como objetivo compartir el vino, pero manteniendo la higiene al no poner en contacto la boca con el pitorro. En general no permite apreciar los buenos vinos. Hoy en día, con la nueva cultura del vino, su uso se ha reducido mucho, pero siempre es un gusto dejar que el fino hilo de vino que sale del porrón entre en la boca. En el As han puesto al porrón un gorro frigio, o barretina, para darle un carácter más local. En el dos de porrones aparecen dos vendimiadores portando un serón con uvas.

Por último los boletus. El boletus (en latín quiere decir seta) es un género de setas con más de 100 variedades muy extendida por todo el mundo. El Boletus edulis es la variedad más conocida. Cataluña, por el tipo de clima del que disfruta, es una tierra rica en una gran variedad de setas, siempre presentes en su gastronomía. En el dos de boletus se dibujan unos recolectadores.

Las figuras representan personajes históricos medievales, anteriores al siglo XIV, con reyes de Aragón, condes de Barcelona y jefes almogávares.

Los almogávares eran tropas de choque, espionaje y guerrilla presentes en todos los reinos cristianos de España a lo largo de la Reconquista. También se les llamaba peones u hombres de campo. Los almogávares procedentes de la Corona de Aragón jugaron un papel muy activo en las guerras del Mediterráneo. El nombre de almogávar puede provenir de términos árabes que quieren decir “algaradas”, “portador de noticias” o “altivos”. También se usaba, durante los años del sitio de Granada, para referirse a los salteadores sarracenos que operaban en zonas fronterizas con los reinos cristianos. Los aragoneses fueron los primeros cristianos en adaptar esas estrategias y luchar como esos grupos musulmanes, manteniendo también el nombre. La primera referencia a unos almogávares cristianos está en un testimonio de Jerónimo de Zurita de principios del siglo XII en sus Anales de Aragón, de la época de Alfonso I de Aragón, cuando fueron empleados para reforzar la fortaleza de El Castellar con vistas a la conquista de Zaragoza.  

Los cuatro reyes de la baraja son Otger Catalá, un personaje de leyenda que se supone conquistó el territorio que hoy se considera Cataluña a los moros. Se dice que lo amamantó una oveja y lo curó de sus heridas un galgo, animal representado en su naipe. Según algunas antiguas teorías, el nombre de Cataluña habría derivado de su apellido. Su leyenda se basa en hechos sucedidos en tres generaciones diferentes. Es el rey de hoces.

El segundo es Guifredo o Wifredo el Velloso, de linaje hispanogodo, que fue el último conde de Barcelona nombrado por la monarquía franca.  A él se atribuye la independencia de sus territorios de los reyes francos. Es el rey de boletus.

El tercero es Jaime I el Conquistador, rey de Aragón, Valencia y Mallorca, indudablemente el personaje histórico más importante que han tenido estas tierras. Por eso se le otorga el rey de llamas.

El cuarto rey es Martín I de Aragón, llamado el Humano, también conde de Barcelona. Es el rey de porrones.

Los caballos representan personajes de una categoría menor. El de fuegos es Roger de Flor, que fue un mercenario al servicio de la corona de Aragón. Era hijo de un alemán halconero del rey Federico I, nacido en Brindisi. Llegó a ser caballero templario, como se puede ver en el escudo que lo representa, y dirigió a los almogávares que formaban la Compañía Catalana de Oriente hasta su asesinato, justo con sus capitanes, por orden del Emperador de Bizancio. Esa Compañía de ejército, que participó en campañas en Grecia y Turquía, fue siempre fiel al rey de Aragón hasta su desaparición.

Bernat de Rocafort, fue el militar valenciano que sustituyó a Berenguer de Muntaner. Fue extremadamente violento en todas las capas en las que participó, lo que provocó el levantamiento de sus propias tropas contra él. Es el caballo de porrones.

El de hoces es Berenguer de Montpellier de Entenza, noble aragonés que sustituyó a Roger de Flor y capitaneó la venganza contra los asesinos de su antiguo capitán. Fue el cuarto conde de Ribagorza. También formaba parte de Compañía Catalana de Oriente cuando lo enterraron en Constantinopla.

Finalmente, Ramón Muntaner es el caballo de boletus. Fue compañero de partida de Roger de Flor además de un afamado escritor. La Crónica de Ramón Muntaner se ha convertido en un elemento imprescindible para analizar el periodo en torno al 1300 de la historia de la Corona de Aragón.

Las sotas son simples soldados de infantería de las tropas almogávares.

No hay ninguna relación entre las figuras y los palos, al menos que yo haya encontrado; no creo que le gustara más el vino a Martín I el Humano que a otros personajes de su época, o que Ramón Muntaner fuera un afamado micólogo.

Para localizar los palos sin extender “la mano” se utiliza el sistema de la baraja española, con cortes en el marco del naipe, cero, uno dos y tres cortes.

Los naipes con números llegan hasta el 9, para continuar con el 10 de la Sota.

En su conjunto es un mazo de cartas muy bonito, original y bien hecho.
 
PALOS: Fuegos, porrones, hoces y boletus
AUTOR: Caramba Publicitat
FECHA DE ADQUISICIÓN: 2014
LUGAR DE ADQUISICIÓN: Internet
EDICIÓN: Cartes Catalanes
 

sábado, 29 de marzo de 2014

Palos de la Baraja Castellera


TITULO DE LA BARAJA: Castellera


En mi colección, aunque no todas publicadas aún, tengo más de una decena de barajas ambientadas en Cataluña y los catalanes. En ellas los temas que dan lugar a los palos son variados, pero algunos comunes: las setas, la hoz, el dragón, etc. Uno de ellos es el de los castells o castillos humanos. Esta baraja está dedicada específicamente a este tema.

Un castell es una torre humana que se empezó a levantar en el Campo de Tarragona hace más de 200 años, ya que hay referencias a esta costumbre desde el siglo XVIII. Con el paso del tiempo se fue extendiendo a regiones limítrofes y, ya en el siglo XX, se convirtió en algo común en toda Cataluña. En el 2010 fueron declarados Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Su dificultad es creciente con la altura. En 1770 se documentó la primera torre de seis pisos y ya en 1819 se levantó el primer castell de ocho pisos. Aunque en las torres han intervenido ocasionalmente mujeres, en 1980 se hizo habitual. La introducción de la mujer en los castell fue el punto de partida de un planeamiento mucha máso técnico. La fecha de inicio de esa época coincide con el primer castell de nueve del siglo XX,  en la Diada de Santa Úrsula de 1981. En la fecha histórica del 21 de noviembre de 1993, los Minyons de Terrassa formaron el primer 2 de 9 de la historia. Es decir, sólo dos columnas y una altura de nueve pisos. Cuantos más pisos y menos columnas más valor tiene el castillo.

Un castell consta de la pinya, que es la base y donde se encuentra el grueso de la gente para darle soporte. El tronc es la parte visible de su estructura. Está formado por los bajos, los segundos, los tercios, los cuartos, etc. El folre se sitúa sobre la pinya para reforzar el tronc cuando la torre va a ser de muchos pisos. Su misión es sujetar los tercios y ayudar a los segundos.

Dos de los palos de esta baraja son instrumentos musicales interpretados al tiempo que se levanta el castillo, y dos están dedicados a prendas usadas por los castellers.

El primero es una gralla de boj o chirimía.  La chirimía es un instrumento musical de viento -madera de doble lengüeta, con nueve agujeros laterales, de los cuales sólo seis se tapan con los dedos. Es muy similar a la dulzaina y el antepasado directo del oboe.

Los siguientes instrumentos son los timbals o  timbales. Se trata de tambores cilíndricos de un solo parche, con armazón de metal.

El vestuario del castellers es una indumentaria tradicional, camisa de color con escudo del grupo, pantalón blanco, faja y pañuelo; las dos últimas prendas son los palos restantes.

La faja es normalmente negra y de longitud y anchura variables. Se enrolla en torno al cuerpo a la altura de los riñones y sirve para proteger la zona lumbar de los esfuerzos que se reciben por las cargas. Pero también sirve como punto de apoyo para que los castellers puedan apoyarse o sujetarse en ella al hacer las maniobras de subida y bajada.

El pañuelo es muy largo, de forma triangular y de color rojo con puntos blancos. Aunque originalmente servía para cubrirse la cabeza como un simple adorno y para proteger el pelo de los pisotones, hoy en día también se puede llevar anudado en la muñeca o en la pierna derecha, por encima de la rodilla, para dar otro punto de apoyo a la subida.

El lema de los castells es “fuerza, equilibrio, valor y cordura. Se podría buscar una relación entre los palos y el lema. La fuerza puede estar relacionada con la faja, que permite soportar el gran peso del castillo. El equilibrio lo puede dar la chirimía con su música. El valor se alcanza cuando se oye el sonar incansable de los timbales.  La cordura, que debe residir en la cabeza, puede relacionarse con el pañuelo.

Las figuras son siempre las mismas. El 10 es un castell de una columna y seis pisos, el 11 un castell de dos columnas y seis pisos, y el 12 un castell de siete pisos. En todos ellos la enxaneta, colocando los dos pies en la cima y levantando el brazo haciendo la aleta, dando por finalizada la carga del castell.

Para reconocer los palos sin extender los naipes, en el borde superior izquierdo hay un pequeño corte de unos tres milímetros; es el palo de pañuelos. Las fajas llevan el corte con un punto en su interior. En el palo de las chirimías lleva dos puntos. Y el palo de los pañuelos no lleva el corte.




PALOS: Chirimías/equilibrio, timbales/valor, fajas/fuerza y pañuelos/cordura
AUTOR: Dolors Palma y Montse Batiste
FECHA DE ADQUISICIÓN: 2014
LUGAR DE ADQUISICIÓN: Internet
EDICIÓN: Cuadernos del Vigía

domingo, 16 de febrero de 2014

Palos de la Baraja de Max Aub


­­­­­­­­­­­­TITULO DE LA BARAJA: Max Aub

En esta entrada se expone una baraja de naipes realmente deliciosa ideada por Max Aub.

Max Aub nació en París en 1903, de padre alemán y madre francesa. Desde muy niño residió en España, en Valencia, con sus padres, donde adquirió la nacionalidad española. A pesar de esa complejidad de nacionalidades, él decía que se es de donde se hace el bachillerato.

Tras la Guerra Civil Española, tras pasar por un campo de concentración francés, se exilió en Méjico donde murió en 1972. Su creación literaria, toda ella escrita en español, estuvo vinculada al vanguardismo artístico. De ideas socialistas, siempre estuvo comprometido con la sociedad, en su comportamiento y en su producción.

Fue escritor, periodista, cineasta, dramaturgo y dibujante. Yo recuerdo con placer haber leído hace años su gigantesca obra sobre la Guerra Civil, El laberinto mágico, formada por seis novelas (seis campos): Campo cerrado, Campo abierto, Campo de sangre, Campo francés, Campo del moro y Campo de los almendros.

Indudablemente lo que me ha hecho incluir esta baraja en mi colección son los palos, ya que es ése su sentido. Los palos de la baraja de Max Aub son dobles. En otras muchas barajas ya he encontrado palos dobles, incluso triples, pero nunca había visto una baraja con los dos palos clásicos combinados, incluso por lo que se puede ver en los dibujos, maclados e imbricados. Son los palos de la baraja española y de la francesa. Así los palos en esta baraja son oros-picas, copas-corazones, espadas-tréboles y bastos-diamantes. Los resultados son asombrosos.

El as de oros-picas es un cíclope con los senos al aire. En el as de copas-corazones, el corazón sangra sobre el cáliz. En el as de espadas-tréboles las espadas clavan al trébol sobre el naipe. En el palo de bastos-diamantes se mezclan sin un aparente objetivo.


Los comodines-joker mezclan la J y la C como un anagrama. Con la idea de poder usarla en juegos de baraja francesa, los números llegan hasta el diez, por los que las tres figuras no están numeradas. La figura menor lleva la J de la baraja francesa en su versión inglesa; en la francesa es una V. La segunda dibuja un caballo, como referencia a la baraja española y una reina como referencia a la francesa, usando como símbolo una mezcla entre la Q de la reina y la C del caballo. Y la de más valor dibuja a un rey y lleva una R francesa, en lugar de la K inglesa. Es decir combina española, francesa e inglesa.

Pero esta baraja está llena de otras singularidades y calidades. Son dos barajas, con un total de 108 naipes, para poder jugar a los juegos que precisan este número de cartas. Sería posible creer que al tener el doble palo permitiría jugar tanto al mus como al bridge. Pero no es así. Y no lo es porque otra de sus singularidades es que los reversos de los naipes son todos diferentes. Si hay algo común en todas las barajas del mundo es que cuando las tiene el jugador en la mano sólo se ven reversos que no nos permiten adivinar qué cartas tienen los contrarios. Sin embargo, en esta baraja todos los reversos son diferentes y sería fácil acabar por saber cuáles son cada una.


 

Esta baraja está pensada para jugar de una forma muy diferente, que Max Aub explica en la caja donde se guarda la baraja. En los reversos de las cartas hay cartas. Para que se entienda mejor, en el reverso de los naipes hay epístolas. Es evidentemente un juego de palabras que quiso aportarnos el autor. Todas las epístolas hacen referencia a un personaje que ha muerto, Máximo Ballesteros, y hacen referencia a su vida y a su muerte. El discurso que se manifiesta en los textos es coral, al tratarse de cartas que se envían unos a otros, sin que haya nadie o nada que destaque sobre los demás, salvo el muerto.


Cinco de las cartas comentan la sorpresa por la muerte del protagonista. Cinco van dirigidas a la viuda y tres cartas van firmadas por ella. Tres cartas son comentarios de unos personajes sobre otros. Nueve inciden en la muerte del personaje. Cuatro recogen palabras literales pronunciadas por el finado en vida. Nueve reflexionan sobre la dificultad de conocer en realidad a una persona. Treinta y siete comentan distintos aspectos de su vida, sus aficiones y su carácter. Treinta y una, dado el carácter mujeriego del muerto, son de amantes, amadas, pretendidas, enamoradas, abandonas y despechadas.

Max Aub nos dice en la caja que para jugar hay que repartir una carta a cada jugador. El de la derecha del que ha repartido comienza leyendo el texto del reverso, la epístola, y a continuación lo van haciendo en orden el resto de jugadores. Después, en orden, se va recogiendo una carta del monte, la lee para sí el jugador, el siguiente coge otra carta, la lee, y así sucesivamente hasta que se termina el monte. Cada jugador ha leído sólo una parte de las cartas por lo que tiene una visión parcial del muerto. Gana el primero que adivine quién fue realmente Máximo Ballesteros. Como eso es imposible no puede haber ganador, pero es una forma de poner sobre la mesa tantas diferentes visiones del personaje como jugadores y juegos se empiecen.

En los naipes se muestra a un Máximo Ballesteros diferente en función de cómo lo ve el interlocutor. Es ésta una característica de la obra literaria de Max Aub, su interés por la literatura especular y la dificultad de conocer realmente a alguien, cuando intentamos conocerlo por los reflejos de unas personas en otras, por las opiniones de unas personas sobre otras. En el juego se plantea el enigma de ¿quién fue Máximo Ballesteros? Ese es el juego, que como parece lógico tiene muchas soluciones o tal vez ninguna.

Es por tanto una baraja-novela para ser leída al tiempo que se usa como un juego. Es una historia llena de enigmas en torno a la muerte del protagonista, y pertenece a la faceta más humorística y surrealista de Max Aub. Dado que lo primero que se hace es barajar los naipes, es una historia para ser leída en cualquier orden. Curiosamente su edición coincidió en el tiempo con la edición de la novela de Julio Cortázar, Rayuela, también concebida para empezarla por cualquier página, algo que tuve ocasión de hacer en varias ocasiones. Es un tipo de literatura cubista, como un cuadro, que se puede ver desde cualquier lugar.

La baraja-novela fue editada por primera y única vez por Alejandro Finisterre en 1964 en México. En 2010 se reeditó por los responsables de la pequeña editorial granadina, Cuadernos del Vigía. En esta reedición sólo se introdujeron dos cambios. Uno de ellos en el cambio del color azul original de la caja anterior por un tono vino. Otro de los cambios fue introducir un comodín inédito encontrado en la Fundación Max Aub, que dado que no tenía texto detrás, sirvió para incluir una ficha técnica de la nueva edición.
El  comodín incluido en la nueva versión. Se puede apreciar el tamaño del naipe.


Los naipes, de cartón y con unas dimensiones de 17,3 por 11 centímetros, son enormes, para poder incluir las epístolas con una letra legible. Las imágenes son dibujos a color, en algunos casos con trazos sencillos, a veces simbólicos, otras infantiles, cuando no complejos, como la carta as de oros-picas. Los comodines recuerdan dibujos de Picasso, Lorca o Alberti, en ese estilo de dibujo en trazos tan característicos de la Generación del 27, a la que Max Aub perteneció.

Los dibujos de las cartas están acreditados en la caja a nombre de Jusep Torres Campalans. Sin embargo esta persona nunca existió ya que es un personaje inventado por el escritor Max Aub. A pesar de no haber existido más allá de la ficción, Aub inventa su biografía completa y llegó a crea más de treinta obras y varios dibujos que fueron expuestos en dos ocasiones en la galería Excelsior de México en 1958 y en la Bodley Gallery de Nueva York en 1962. En su biografía, Max Aub define a Campalans como un pintor cubista, hijo de payeses que emigra a París, donde entra en contacto con las vanguardias y confraterniza con artistas como Picasso, Modigliani o Mondrian. También imagina en su biografía que, tras el comienzo de la Primera Guerra Mundial, se traslada a México para acabar sus días en un lugar remoto de la región de Chiapas.

 

PALOS: Oros-picas, copas-corazones, espadas-tréboles y bastos-diamantes.
AUTOR: Max Aub (Jusep Torres Campalans)
FECHA DE ADQUISICIÓN: 2014
LUGAR DE ADQUISICIÓN: Internet
EDICIÓN: Cuadernos del Vigía

 

sábado, 8 de febrero de 2014

Palos de Baraja taurina "Dani"


TITULO DE LA BARAJA: Taurina “Dani”

En esta baraja se desarrolla uno de los temas típicos en las barajas de palos singulares: los toros y la tauromaquia.

Los palos en este caso son discretamente singulares y un tanto confusos. Digo discretamente singulares porque, como en tantos casos, reflejan los de la baraja española.

El primero de ellos, que es el equivalen a un oro, es una medalla o un escudo dorado, donde se ve la cabeza de un toro y pone “fiesta nacional”. En el as sólo aparece la cabeza, pero en el resto de los naipes también se ve un toro de perfil.

El segundo, para poder representar una copa, aparece como un trofeo, aunque este tipo de reconocimientos no se den en la tauromaquia. Se aprovecha para representar los hierros de las ganaderías. En sus tres figuras no aparecen esos símbolos.

El tercer palo también es confuso. Representa las espadas. El as, dos y tres estás representadas por estoques, pero el resto de los números, incluidas las figuras, son estoques de descabellar.

Finalmente, el cuarto palo, son banderillas. En el caso del caballo se muestra en la imagen como un rejón, aunque mantiene como mini símbolo la banderilla.

Los palos tienen la doble representación francesa del mini símbolo en la esquina superior izquierda y los cortes de la línea de borde.

Las figuras a pie, los 10, son toreros en diferentes lances, los caballos, los 11, son picadores y rejoneadores, y los reyes, los 12, son igualmente toreros que no se diferencian de las sotas.

El nombre de la baraja, “DANI”, aparece en su documentación sin mayor justificación.

 





PALOS: Escudos, hierros de ganaderías, estoque de descabello y banderillas.
AUTOR: Ana Alonso
FECHA DE ADQUISICIÓN: 2008
LUGAR DE ADQUISICIÓN: Madrid
EDICIÓN: Naipes Comas para Sendero Coleccionismo

viernes, 27 de diciembre de 2013

Palos de la Baraja de la Legión


­­­­­­TITULO DE LA BARAJA: La Legión

Ésta es una baraja que se ajusta perfectamente a los objetivos de la colección. En base a un tema desarrolla unos palos completamente diferentes y extraídos de la propia temática de la baraja. Está editada por Naipes Comas, una empresa que ha puesto en el mercado varias barajas con palos originales.
 
El tema de la baraja es la Legión Española. Esta unidad militar española se creó el 28 de enero de 1920 con un Real Decreto firmado por el rey Alfonso XIII. En este decreto se la denominaba Tercio de Extranjeros, a imitación de la Legión Extranjera Francesa.

Los palos de esta baraja son triples. Es decir cada uno de los cuatro palos está representado por tres conceptos: Un nombre, un escudo y un símbolo. Todo ello parte del hecho de que cada palo está dedicado a uno de los cuatro cuerpos de la Legión.

Los cuatro cuerpos son “Tercio Alejando Farnesio 4º de la Legión de Ronda”, el primero, “Tercio Duque de Alba 2º de la Legión de Ceuta”, el segundo, “Tercio Gran Capitan1º de la Legión de Melilla”, el tercero, y “Tercio Juan de Austria 3º de la Legión de Almería”, el cuarto y último. El nombre de los cuerpos aparece escrito en el lateral derecho de la carta.

El segundo es el escudo de cada uno de estos cuerpos. Se encuentra en la esquina superior derecha del naipe. Se puede usar como el símbolo miniatura del naipe francés y ver de qué carta se trata sin desplegarlas por completo. A pesar de emplear este recurso del naipe francés, también llevan el recurso de la baraja española, el número de cortes de la línea del borde, que también se puede ver sin extender las cartas.

El tercer tipo de palo es quizá el más atractivo. El escudo de la Legión está formado por un conjunto de armas. De ese escudo se han extraído tres de los palos simbólicos.

Uno de ellos es una larga ballesta, que es un arma impulsora, consistente en un arco montado sobre una base recta que dispara flechas cortas, llamados pernos o virotes. Otro es un arcabuz, arma de fuego de carga a través del cañón, antecesor del mosquete; su uso estuvo muy extendido en la infantería europea de los siglos XV al XVII. Otro es una alabarda, que es un arma enastada en un palo de madera de unos dos metros de longitud y que tiene en su cabeza una punta de lanza, cruzada transversalmente con una cuchilla con forma de hoja de hacha por un lado y por el opuesto una pieza de enganchar más pequeña. El cuarto es una moneda conmemorativa del LXXX Aniversario de la Fundación de la Legión.

Las figuras representan temas legionarios. Los dieces son soldados de infantería, los onces son soldados representados con caballos y los doces son figuras representativas.

Los dieces son el porta guion de la X Bandera de la Legión, un legionario con traje de camuflaje para el desierto, un cabo legionario porta banderín de las 6ª Compañía y un legionario gastador del antiguo cuerpo ligero de Caballería.

Los onces son el mismo porta guion de su palo pero a caballo, un legionario con un caballo con provisiones, un legionario del escuadrón de Lanceros y un legionario cornetín del escuadrón de Lanceros.

Las onces son Millán Astray, el fundador de la Legión, Alfonso XIII, el rey que firmó el decreto fundacional, el Comandante Franco, que fue el Primer Jefe de la Primera Bandera, y el Teniente Coronel Valenzuela.

En el reverso de la carta aparecen todos los símbolos juntos cruzados, con los cuatro escudos en las esquinas.
 





 
 
PALOS: Monedas conmemorativas, escudos y Tercio Alejando Farnesio 4º de la Legión de Ronda; ballestas, escudos y Tercio Duque de Alba 2º de la Legión de Ceuta; alabardas, escudos y Tercio Gran Capitan1º de la Legión de Melilla; y arcabuces, escudos y Tercio Juan de Austria 3º de la Legión de Almería.
AUTOR: R. Verdejo y J. M. Bueno
FECHA DE ADQUISICIÓN: 2008
LUGAR DE ADQUISICIÓN: Madrid
EDICIÓN: Naipes Comas

domingo, 1 de diciembre de 2013

Palos de la Baraja aceitera


TITULO DE LA BARAJA: Aceite de oliva
 

Se trata de una baraja dedicada al aceite de oliva, tal vez al gremio aceitero, y más particularmente al andaluz, ya que las figuras representan personas con indumentaria tópica andaluza. Sin embargo no es una baraja comercial, como hay algunas también dedicadas a empresas aceiteras.
 
Los palos son originales pero, como en tantos casos, no se han librado de seguir el formato de los palos de la baraja española.
El primer palo es una aceituna u oliva, de un color dorado, antinaturalmente dorada, que representa a los oros. Aunque se pueda hacer referencia al aceite como dorado, realmente es verde, de diferentes tonalidades, pero verde.

El segundo palo, el que representaría a las copas, es una alcuza, que es el nombre árabe más primitivo de una aceitera. Podían ser de hoja de lata o cerámicas. En la baraja no se puede distinguir si es de un material o de otro.

El tercer palo es sin más una espada, sin justificación posible. Podría haber sido alguna herramienta para la recogida de la aceituna o la producción del aceite, pero no hubo intención de buscarla.
El último palo tampoco tiene nada de imaginación porque está representado como el clásico basto de la baraja española. La única aportación son los brotes que salen del basto y que parecen ramas de olivo. Podrí haber sido la vara de varear el olivo para recoger la oliva, o simplemente una rama del árbol.

Las figuras, como decía hacen referencia a Andalucía, una de las regiones más productoras de aceite del mundo, con personajes con ropas o sombreros que recuerdan a esta región. Los reyes tienen el formato del rey clásico de los naipes españoles.




PALOS: Aceitunas, alcuzas, espadas y bastos de olivo.
AUTOR: Anónimo
FECHA DE ADQUISICIÓN: 2013
LUGAR DE ADQUISICIÓN: Internet
EDICIÓN: Casa de Horus