sábado, 20 de junio de 2026

Palos de la Baraja de las cartas de Abraham

 TÍTULO DE LA BARAJA: Las cartas de Abraham

Se trata de una baraja dedica a Abraham Méndez Ramos (Madrid, 1941 - Roda de Barà, 2008), que según indica un naipe incluido en el mazo fue escritor, director del Museo del Escritor de Roda de Barà (Tarragona), tuvo el récord Guinness de cartas al director (sic), 1.215 en 66 periódicos/revistas, y creador del Concurso Literario Cartas Manuscritas.

Al margen de este perfil personal, la baraja es muy interesante desde la óptica de mi colección. Tiene un formato clásico de baraja española, pero con palos todos ellos muy originales, como suele ocurrir en las barajas Comas, que es quien la publica.

El primer palo es un libro titulado Cartas de Abraham, que fue un género, el epistolar, ampliamente empleado por el homenajeado en la baraja.

El segundo palo es un tintero de vidrio, de los antiguos, de los que se llenan de tinta para ir mojando la plumilla en él y así poder escribir. Hay poco información sobre el palo, pero en el 4 de tinteros pone “de una hoja”, cuyo significado se me escapa. Los tinteros aún se siguen usando para conservar la tinta con la que llenaremos las plumas estilográficas, pero el representado en la baraja es el que se ponía sobre el “secreter”, al lado del “papel secante”, y se usaba para mojar la plumilla.

El tercer palo es una pluma de ave, de las utilizadas para escribir con tinta antes de que aparecieran las plumillas, que fue el paso anterior a las plumas-fuente, llamadas así porque tienen un depósito interior con tinta líquida, y a las que siguieron más tarde los bolígrafos. Las plumillas o plumín son unas herramientas de metal, plástico o vidrio que se inserta en un mango, el palillero, para escribir o dibujar mojándola en tinta. Tengo que reconocer que de niño en el colegio emplee estas plumillas, concretamente de la marca Cervantes; de lo que se acuerda uno. Volviendo a las plumas de ave, las plumas de ganso eran las más utilizadas, pero las consideradas de óptima calidad, más costosas, eran las plumas de cisne. Dependiendo de la disponibilidad y la fuerza de la pluma, así como las características del tipo de línea deseada por el escritor, había otras plumas que podían ser usadas para la caligrafía, como la de cuervo, águila, lechuza o pavo. Para entender su uso hay que ver la película Shakespeare in love, de John Madden (1998); allí se ve a William Shakespeare preparándolas para su uso, arrancando la barba de las plumas antes de usarlas ya que se pueden empapar de tinta, tapar la visión del papel y generar una distracción. Su uso era limitado, ya que se estropeaba la punta rápidamente y el afilarlas tenía también un corto recorrido, el de la longitud de la pluma.

Y, finalmente, el cuarto palo, que es aparentemente un bastos, un clásico bastos de la baraja española, pero no, no lo es, es un lápiz. Si nos fijamos bien, tiene punta y por ella sobresale el grafito de un lapicero.

Los 10, 11 y 12 son las clásicas representaciones de la sota, el caballo y el rey, sin nada reseñables.

Hay varios adornos que se repiten en la baraja. Por ejemplo, un carcaj lleno de flechas, que se ve en el 4 de libros de las cartas de Abraham o en el 4 de bastos-lapiceros. También se repite la presencia de flores en el As de libros de las cartas de Abraham, en los 4 y 5 de pluma de ave y en el 4 de bastos-lapiceros. Estos adornos no parecen tener otra función que la decorativa.

Los números llegan hasta el 9, para poder utilizar la baraja en más variedad de juegos.

 

  

PALOS: Libros de las cartas de Abraham, tinteros, plumas de ave y bastos-lapiceros.
AUTOR: Valentí Julià
FECHA DE ADQUISICIÓN: 2026
LUGAR DE ADQUISICIÓN: Internet
EDICIÓN: Naipes Comas

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